©2019 by Lessons from the Amazon

Buscar
  • Daniel Alejandro

El Beiradão de Oportunidades y el emprendimiento social


136 comunitarios se unieron en un mosaico humano para escribir con sus certificados el nombre de este solemne evento.

Acostado en una hamaca de tela verde y blanca, Paulo Lima escuchaba la radio, minuciosamente, entre dormido y a la vez atento a las noticias del día. Me comunicó celebrando que los tres ministros de Bolsonaro que venían a visitar Oriximiná, con la intención de construir un puente que atravesara el río Amazonas, no llegaron. A la mañana siguiente me dijo que mientras buscaba entre las ondas de radio, escuchó una emisora colombiana donde pedían la captura de los cabecillas de la guerrilla del ELN. Le completé la noticia informándole que esto se debía a que en medio de un Proceso de Paz, sin cese al fuego, la guerrilla hizo estallar un carro bomba en una escuela de policías en Bogotá, asesinando a 21 cadetes.


Para Paulo, escuchar la radio se ha convertido en un hábito de ocio. En ocasiones escucha la radio solo para capturar la música que flota por los aires. Fue en esas que escuchó la cumbia pachanguera que días después se convertiría en el himno del Festival Beiradão de Oportunidades de Saúde e Alegria, del cual él es el director. El Beiradão (que significa bahía o litoral de río en el Portugués local) celebra anualmente la creatividad de los jóvenes y adultos de las comunidades de los ríos Tapajós y Arapiuns. El festival busca incentivar por medio de talleres, competiciones, presentaciones, juegos, bailes, y en fin un montón de alegría, el espirito emprendedor de los comunitarios.


Del Beiradão ya han salido varios proyectos innovadores, como: una herramienta para desraizar yucas, un app para buscar boletos de barco en el Amazonas, y varios proyectos de artesanías, todos con la expectativa de generar renta para las mentes creativas que los engendran y con la intención final de mejorar las comunidades por medio de la superación personal—una combinación de lo individual y lo colectivo, que se podría llamar una de las formas de lucha que Saúde e Alegria usa para combatir el subdesarrollo y la injusticia en la región.



Degustando la miel de Abelha sem ferrão artesalmente producida en el CEFA.

A comienzos de enero, cuando toqué la puerta de Saúde e Alegria, el Beiradão fue lo primero a lo que fui convidado, pero solo hasta el 13 de febrero partimos en medio de la brisa de la mañana desde el puerto Estaleiro de Santarém. Entre una red de hamacas entre lazadas en los dos niveles del barco de la organización, zarpó un elenco de funcionarios, voluntarios, y algunos de los casi 150 comunitarios que participaron del evento; entre ellos jóvenes emprendedores de festivales anteriores, que pusieron en marcha sus negocios y ahora se prestaron para dar testimonio y orientar a la galera.


Barco de Saúde e Alegria

Nos dirigimos hasta la comunidad de Carão en el río Tapajós, allí descargamos las bolsas de arroz, maletas con ropa, equipos de sonidos y fotografía, sandías y otras frutas, entre numerosas cajas de papeles y otros materiales necesarios para los talleres. Un combo de personas partió en un tráiler halado por un tractor, mientras algunos nos quedamos atrás cargando el equipaje en otro tráiler. De ahí cruzamos la arena, matorrales y pastos, pasando a metros de un avispero, que cuatro días después, al regresar por el mismo camino, se alborotaría dejando varias víctimas adoloridas, entre ellas yo, que fui picado seis veces en la cabeza y otras tres el cuello y la espalda.


La mayoría de participantes comenzaron a llegar, entre el sol aplastante del medio día, al Centro Experimental Floresta Ativa (CEFA) donde se realizó el festival. El CEFA es un centro comunitario creado por Saúde e Alegria, la Reserva Extrativista Tapajós-Arapiuns (Resex)—una unidad de conservación que se organizó para expulsar las madereras ilegales y permitir los pueblos tradicionales de la región seguir usando adecuadamente los recursos—, contando con el apoyo técnico y financiero de varias entidades, nacionales e internacionales, como la BMZ de la Unión Europea. Al llegar colgamos nuestras hamacas en los redarios, almorzamos gallina caipira con arroz, y nos preparamos para la apertura del evento, cual sin mucha estructura, aconteció entre karaoke, algunos saludos e agradecimientos, y baile de carimbó y marchinhas de carnaval.



Centro Experimental Floresta Ativa - CEFA, en la Comunidade Carão, cuenta con varios proyectos como el cultivo de gallinas, Pirarucu y Tabamqui, viveros y varios paneles solares y tanques de colecta de agua de lluvia.

Los próximos tres días se llevaron con un ritmo más serio y una economía del tiempo casi impecable. Por ejemplo, el 14 de febrero tomamos baño y desayunamos a las 7am, y para las 8am comenzamos las actividades del día que se extendieron hasta el fin de la tarde. Adriane Gama, una educadora, impartió un taller titulado Maker Workshop, con la idea de despertar la creatividad de todos los participantes, los cuales dividió en cinco grupos, les entregó cintas de colores, luces LED, tijeras, pegamento, telas, hilos y agujas, y les encomendó la tarea de diseñar dos trajes de modas por grupo para ser presentados en un fashion show al caer el sol. Los más de cien jóvenes se dividieron a trabajar, con un receso de una hora para el almuerzo, y al final del día antes que los mosquitos del crepúsculo empezaran a picar, terminaron con camisas, pantalones y zapatos coloridos, adornados con recortes de tela, cintas de colores y luces, que, después de una cena de sopa de fideos, fueron expuestos al ritmo de música electrónica en medio de la noche oscura de la Resex.


Este vivero produce arboles nativos para reflorestar la reserva.

Los próximos días, aunque más monótonos fueron productivos. Los jóvenes fueron divididos en varios grupos, donde cada grupo debía salir con ideas de negocios para emprender. Dirlan Castro, un profesor de administración, les ayudó a construir un mapa de negocios, y al final de los tres días, a elaborar un pitch de dos minutos, donde ocho grupos expusieron sus ideas, desde cultivos de miel de abeja hasta turismo comunitario. Las exposiciones fueron premiadas con dinero simbólico de Magnolios—en honor a un difunto y afamado payaso que trabajó con Saúde e Alegria. En un par de semanas, después de ser evaluados por los funcionarios, 30 de los 136 participantes que recibieron certificados de formación básica en emprendimiento social, serán llamados para participar en la segunda fase del Beiradão. En esta fase de cinco meses, estos treinta jóvenes visitaran Santarém un par de veces cada mes para encuentros de dos días, con el fin de desarrollar sus ideas en negocios rentables que los empoderaran económicamente, mejorando sus vidas y comunidades, con ideas de adecuadas a las condiciones de cada región, sea el Lago Azul, La Resex o la FLONA.


En situaciones con condiciones carentes y diversas, el emprendimiento tiene que tomar una forma diferente de la que estamos acostumbrados al estilo de Silicon Valley, con las grandes nuevas ideas que hacen algunos individuos ricos en proyectos netamente personales y que por causas de ego eventualmente llegan a ser altruistas por medio de la filantropía. En el Beiradão, el «emprendedorismo» es diferente desde el comienzo. Las ideas concebidas llevan una ambición de co-creacion desde el individuo para el colectivo, buscando dar alguna devolución a las comunidades y pueblos que han sido históricamente y estructuralmente abusados y su modo de organización colectivo denigrado. Así, los participantes aprenden una responsabilidad personal y social. En si, una aspiración ambiciosa pero noble.


Esta pequeña hidroeléctrica en el CEFA produce suficiente energia para abastecer a dos comunidades cercanas.

El Beiradão me hizo recordar mi experiencia como emprendedor social, guiado de una manera similar por una ONG en los Estados Unidos y apoyado por la Fundación Ashoka. Entonces para mí, sin ninguna formación política, aquello fue una oportunidad de crear algo con un propósito más allá de lo personal. Yo que nunca he tenido cabeza para los negocios, adelantándome a mi viaje de servicio voluntario a la Isla de Hispaniola, en el verano de 2011, creé un proyecto netamente sin ánimo de lucro llamado Les Manos United (una mistura de español y francés, en mención a mis colegas cofundadoras de República Dominicana y Haití) que buscaba conectar jóvenes en Estados Unidos a jóvenes en América Latina, enviando libros y zapatos. Aunque mi proyecto no tenía una visión de negocio, al igual que los proyectos del Beiradão, contaba con una propuesta social que partía de la acción individual para beneficiar el colectivo. En la propuesta del Beiradão, se busca de la misma forma, generar renta entre los individuos y al mismo tiempo busca incentivar un retorno a las comunidades con la creación de trabajo, prestación de servicios, y fabricación de productos. En si, buscan crear lideres y ciudadanos activos, empoderando la mente a una superación personal con un ojo a la responsabilidad social.


Para algunos la idea de «emprendimiento social» puede sonar como un eufemismo de «capitalismo responsable». Confieso que yo mismo he creído esto. Sin embargo, ahora, me pregunto: ¿Es malo o ilusorio ser un pragmático soñador, que usa el capitalismo y sus herramientas, como la propiedad privada y el individualismo, con la finalidad de mejorar el estado la sociedad? Tal vez si sea algo ilusorio para quienes critican el capitalismo responsable o social pues en su racionar el empoderamiento económico individual aunque se diga ser «social» solo enardece el desequilibrio entre los que tienen y no tienen poder material. Por otro lado, el combo de los liberales clásicos, con su credo vehementemente del individualismo y la libre empresa, dirían que si todos velamos por el bien individual terminaremos beneficiando al colectivo.


Por mi parte, sin adjuntarme a ninguno de los credos, opino que si queremos cambiar el mundo primero necesitamos mejorarlo, y el emprendimiento social es una de las maneras de hacerlo, tal como me lo enseñó mi experiencia juvenil como emprendedor y me lo ha demostrado el Beiradão. Así que para todos los bien intencionados del mundo que aún conservamos una crítica al estado socioeconómico actual, no nos debería pesar en la conciencia involucrarnos en esta combinación de las formas de lucha, valiéndonos de las herramientas del capitalismo y el individualismo para fortalecer la causa social. Pues si no todos los problemas se resuelven fortaleciendo económicamente a las personas, por lo menos se hacen más fáciles de resolver. Por mi parte, confío más en esta combinación de formas de lucha que en la combinación que, como me lo aviso Paulo Lima, llevaron al gobierno colombiano en medio de una negociación de paz a pedir la captura de la cúpula del ELN tras un acto más, violento y desmedido, de la guerra.


Si le agradó esta nota o le causó alguna impresión compártala o deja un comentario.


#SocialEntrepreneurship #SaúdeeAlegria #Change #Revolution #SocialJutice

0 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now